Sí: un caldo con sustancia rompe el ayuno en sentido estricto. Una taza de caldo de huesos aporta, según la receta o la marca, entre 30 y 70 kcal — y buena parte en proteína, que provoca respuesta insulínica. Dicho esto, el caldo tiene un papel legítimo en ciertos ayunos, y entender cuándo compensa romper «técnicamente» el ayuno es más útil que el sí/no. Vamos por partes.
Indice
La cifra que decide
- Caldo de huesos: ~30-70 kcal por taza (250 ml), con 5-10 g de proteína según cuánto colágeno haya soltado la cocción. Es el más «rompedor» de los caldos.
- Caldo de pollo o de carne casero, colado y desgrasado: ~15-40 kcal por taza.
- Caldo de verduras colado: el más ligero, ~10-20 kcal por taza si no lleva aceite ni patata.
- Pastilla de caldo disuelta: ~10-15 kcal — poca energía, mucha sal.
Por qué la proteína cuenta, aunque «no sea azúcar»
La respuesta de la insulina no es exclusiva de los carbohidratos: los alimentos ricos en proteína también la provocan, como midió el índice insulínico clásico con 38 alimentos (Holt et al., Am J Clin Nutr 1997). Además, los aminoácidos del caldo son sustrato para fabricar glucosa. Un caldo de huesos no es «agua con sabor»: es una pequeña comida líquida, y el cuerpo la procesa como tal.
Cuándo tiene sentido tomarlo igualmente
Aquí conviene decir que romper técnicamente el ayuno no siempre es fracasar. En los programas clínicos de ayuno prolongado tipo Buchinger —el mayor estudio observacional, 1.422 personas, ayunos supervisados de 4 a 21 días— el protocolo incluye deliberadamente un pequeño aporte diario que suele venir de caldos y zumos, y con esa pauta se documentó buena tolerancia y efectos adversos en menos del 1 % (Wilhelmi de Toledo et al., PLoS One 2019). En un ayuno largo, el caldo aporta sodio y algo de sustrato a cambio de una interrupción metabólica pequeña — un intercambio que muchos protocolos aceptan a propósito.
En un 16/8 la lógica es la contraria: la ventana de ayuno son solo 16 horas y no hace falta «sostenerse» — un caldo a media mañana es simplemente comer antes de tiempo.
Depende de tu objetivo
- 16/8 para adelgazar: el caldo dentro de la ventana de comida, no en la de ayuno. Como primer alimento para romper el ayuno, de hecho, es una opción suave y razonable.
- Ayunos de 24 h o más: un caldo ligero puede ser la diferencia entre completarlo o abandonar. Rompe el ayuno estricto; puede salvar el ayuno real.
- Insulina baja o autofagia como objetivo: caldo no — es proteína, que es justo lo que interrumpe ambos ejes.
- Analítica: solo agua.
En resumen
El caldo rompe el ayuno: 30-70 kcal y proteína insulinotrópica no son neutras. Otra cosa es que en ayunos largos ese peaje se pague a propósito, como hacen los protocolos clínicos. El criterio completo, con el resto de sustancias, en la guía ¿Qué rompe el ayuno intermitente? — y si tu duda era el agua o el té, esas sí tienen respuesta tranquila.
Carlos Esteban — Licenciado y Doctor en Bioquímica por la Universidad de Valencia, Graduado en Psicología (UNED). Más sobre el autor.