No: una Coca-Cola Zero no rompe el ayuno intermitente por su aporte calórico. La lata se etiqueta con 0 kcal, así que no repone glucógeno ni saca a tu cuerpo del modo de quema de grasa. La duda de verdad está en otro sitio: si el sabor dulce sin azúcar, por sí solo, dispara una respuesta de insulina que sí lo rompería. Vamos por partes.
Indice
La cifra que decide
Por etiquetado, la Coca-Cola Zero se declara con 0 kcal por cada 100 ml, y lo mismo pasa con la Coca-Cola Light. El criterio energético del ayuno no se toca por ahí. Vale también, en líneas generales, para otros refrescos «zero» o «light» sin azúcar (Fanta Zero, Sprite Zero, Aquarius Zero…), aunque conviene mirar siempre la etiqueta: algunas variantes «light» reducen el azúcar sin eliminarlo del todo, y ahí sí hay que contar las kcal, con el mismo criterio de cualquier otra bebida azucarada.
Lo que sí aporta una lata de 330 ml es cafeína, en torno a 32 mg — bastante menos que una taza de café, que ronda los 80-100 mg. Si te preocupa el efecto agudo de la cafeína sobre la insulina, lo tratamos con sus estudios propios en la página del café. Aquí nos centramos en lo que es propio del refresco: los edulcorantes.
¿El sabor dulce sin calorías dispara la insulina?
Es una duda muy repetida, sobre todo en foros: si el cuerpo «espera» azúcar al notar el dulzor, ¿libera insulina igualmente aunque no llegue ninguna caloría detrás? La evidencia disponible, con matices, apunta a que no. En un experimento de «probar y escupir» —soluciones dulces en la boca, sin tragar nada—, ni el aspartamo ni la sacarina provocaron la liberación cefálica de insulina que sí desencadenó un trozo de tarta de manzana masticado (Teff et al., Physiol Behav 1995). El dulzor por sí solo no parece ser la señal que dispara la insulina.
Dicho esto, hay dos estudios que matizan esa tranquilidad, aunque ninguno reproduce exactamente la situación de «una lata de Coca-Cola Zero en ayunas, sin nada más»:
- Con sucralosa tomada 10 minutos antes de una sobrecarga de glucosa, en personas con obesidad no acostumbradas a edulcorantes, la insulina subió un 20 % más que con agua (Pepino et al., Diabetes Care 2013). El efecto aparece junto a una carga de glucosa real — el estudio no mide qué pasa con el edulcorante solo, sin comida detrás, que es justo el escenario del ayuno.
- Con sacarina a dosis alta durante una semana, 4 de 7 voluntarios sanos desarrollaron una peor respuesta a la glucosa; los otros 3 no cambiaron (Suez et al., Nature 2014). El grueso de ese estudio es en ratones; el brazo humano es pequeño, sin grupo control, y una réplica posterior con sacarina a dosis altas no encontró el efecto en personas sanas.
La Coca-Cola Zero que se vende en España lleva principalmente acesulfamo potásico y aspartamo, no sucralosa ni sacarina — así que, en sentido estricto, ninguno de los dos estudios anteriores mide su edulcorante exacto. Esa es la limitación honesta: la evidencia sobre edulcorantes artificiales y ayuno existe, pero es de sustancias parecidas, no idéntica. Le dedicamos el detalle que merece, sustancia por sustancia, en la página de edulcorantes; aquí nos quedamos con lo que aplica al refresco en su conjunto.
¿Y la cetosis?
Es otra pregunta habitual junto a la anterior: si la Coca-Cola Zero no aporta calorías ni azúcar, en principio no debería sacarte de cetosis, que depende de mantener la insulina baja y el glucógeno agotado. No hemos localizado estudios que midan cetonas en sangre tras tomar un refresco zero durante un ayuno — esto es una extrapolación por mecanismo, no un dato medido directamente, y lo decimos así de claro.
¿Y la autofagia?
Tampoco hemos localizado ningún estudio, en humanos ni en animales, que mida el efecto de un refresco zero o de sus edulcorantes sobre la autofagia. No es un «no la afecta» confirmado: es que no hay datos. Si tu objetivo concreto es la autofagia, la opción más prudente mientras no haya evidencia es quedarte con agua, café o té.
Depende de tu objetivo
- Si ayunas para adelgazar: una Coca-Cola Zero de vez en cuando no aporta calorías relevantes. No es un vale libre para tomarla en cantidad — algunos datos en animales relacionan el consumo habitual de edulcorantes con cambios en la microbiota, y ahí la evidencia humana todavía es escasa.
- Si ayunas buscando autofagia: no hay datos que digan que la rompe, pero tampoco los hay que digan que no interfiere. Es zona sin medir.
- Si el ayuno es para una analítica: sigue las instrucciones de tu laboratorio o tu médico — normalmente piden solo agua, sin excepciones para lo «cero calorías».
En resumen
La Coca-Cola Zero no rompe el ayuno por calorías: aporta prácticamente cero. El debate real es el de los edulcorantes y la insulina, y ahí la evidencia disponible no es concluyente ni encaja exactamente con lo que lleva esta bebida en España — lo desarrollamos con detalle en la página de edulcorantes. Lo mismo se aplica, a grandes rasgos, a otros refrescos y bebidas «zero» o «light» sin azúcar.
Más sustancias, con el mismo criterio, en la guía ¿Qué rompe el ayuno intermitente? — por ejemplo, el café.
Carlos Esteban — Licenciado y Doctor en Bioquímica por la Universidad de Valencia, Graduado en Psicología (UNED). Más sobre el autor.