El ayuno en días alternos consiste en alternar un día de comida normal con un día de calorías muy reducidas o nulas; en los estudios adelgaza, pero no más que restringir calorías todos los días, y hay una señal de cautela para las mujeres que conviene conocer antes de empezar. Es un protocolo de ciclo de 48 horas, distinto de los que se repiten dentro de un mismo día como el 16/8.
Indice
Qué es y para quién
Existen dos versiones. La versión clásica reduce a cero, o casi, la ingesta el día de ayuno. La versión modificada —la más estudiada— permite alrededor de un 25 % de las calorías habituales, unas 500 kcal para una dieta de 2.000, en el día de ayuno, y comer con normalidad al día siguiente. La mayoría de la evidencia que sostiene los beneficios del protocolo se hizo con la versión modificada, no con la estricta.
Encaja mejor en quien ya tiene experiencia con ventanas de ayuno diarias y prefiere organizarse por días completos en vez de vigilar el reloj cada jornada. No es el punto de partida recomendado para quien nunca ha ayunado: pasar de comer normal a 0-25 % de calorías de golpe es exigente.
Cómo es un día de ayuno
En la versión modificada, esas ~500 kcal suelen concentrarse en una sola comida, a menudo por la tarde, dejando el resto del día sin ingesta calórica relevante. En la versión clásica no hay esa comida: solo agua, café o infusiones sin azúcar. Pasadas las primeras 12 horas sin comer, el cuerpo empieza a depender más de la grasa y las cetonas que del glucógeno hepático — el mismo interruptor metabólico que se describe en los protocolos diarios (Anton et al., Obesity 2018), con el matiz de siempre: el momento exacto depende de las reservas de glucógeno y de la última comida, no es un reloj igual para todos. Al día siguiente, la comida vuelve a ser libre, sin restricción deliberada.
Qué puedes tomar en el día de ayuno
En la versión clásica, lo mismo que en cualquier ventana de ayuno sin calorías: agua, café o té solos, sin azúcar ni leche en cantidad. La guía completa, sustancia por sustancia, está en ¿qué rompe el ayuno intermitente? — por ejemplo el detalle de el café o de el agua con sal. En la versión modificada, el margen de ~500 kcal se reparte mejor en alimentos con proteína y volumen que en calorías líquidas, aunque ningún estudio de esta página compara qué comer exactamente ahí dentro.
Qué dice la evidencia sobre este protocolo en concreto
El primer ensayo que probó la versión modificada fue un piloto sin grupo control: 16 personas con obesidad siguieron el protocolo 10 semanas, con un 25 % de las calorías en los días de ayuno, y perdieron peso con mejoras en marcadores cardiovasculares y una adherencia del 86-89 % de los días (Varady et al., Am J Clin Nutr 2009). Al no tener comparador, ese estudio no dice si el ADF es mejor que otra cosa — solo que la gente lo siguió y funcionó.
La respuesta a esa pregunta llegó después, con un ensayo aleatorizado de 12 meses en 100 personas con obesidad que comparó el ayuno en días alternos con la restricción calórica diaria y con un grupo control: el ADF no fue superior en pérdida de peso, mantenimiento ni protección cardiovascular (Trepanowski et al., JAMA Intern Med 2017). Funciona, pero funciona igual que comer un poco menos cada día — si hay ventaja, no es metabólica sino de preferencia: a algunas personas les resulta más manejable evitarse la comida tres o cuatro días por semana que recortar un poco todos los días.
¿Y en las mujeres?
Aquí hay un matiz que no conviene saltarse. En un estudio pequeño con la versión estricta (0 kcal, no la modificada) durante tres semanas, la tolerancia a la glucosa tras una comida empeoró en las mujeres, sin cambios en los hombres; en ellos, en cambio, bajó la insulina (Heilbronn et al., Obes Res 2005). Es un estudio con muy pocas personas, de solo tres semanas y con la versión más dura del protocolo — no una condena del ADF para las mujeres, sino una señal de que la respuesta puede no ser igual por sexos. Lo desarrollamos, con el resto de matices, en ayuno intermitente y mujeres.
Errores frecuentes
- Tratar el día libre como un atracón. Si el día «normal» se convierte en compensar el de ayuno a base de dulces y ultraprocesados, el déficit semanal desaparece.
- Empezar por la versión estricta. Pasar de comer normal a 0 kcal de golpe es el motivo más habitual de abandono; la versión modificada (~25 % de calorías) es la que se ha probado en la mayoría de los estudios.
- No beber suficiente en el día de ayuno. Sin apenas comida, es fácil olvidarse del agua; la sed a veces se confunde con hambre.
- Ignorar la medicación. Quien toma fármacos para la diabetes u otras condiciones necesita ajuste médico antes de meter días de calorías muy bajas.
A quién no conviene
Con diabetes tratada con medicación, antecedentes de trastorno alimentario, embarazo o lactancia, el ayuno en días alternos no es una decisión que tomar por libre: el detalle de por qué, con la evidencia que lo respalda, está en los riesgos del ayuno intermitente.
¿Es lo mismo que el 5:2?
Se confunden a menudo porque los dos restringen mucho unos días y comen con normalidad el resto, pero no son el mismo protocolo. El ayuno en días alternos es literal: un día sí, un día no, tres o cuatro días de restricción a la semana. El 5:2 restringe solo dos días, no necesariamente alternos, dejando cinco días completamente libres. La base científica del 5:2 viene de un ensayo con mujeres jóvenes que comparó esa pauta con la restricción calórica continua y encontró resultados equivalentes en pérdida de peso y marcadores metabólicos (Harvie et al., Int J Obes 2011) — el mismo patrón que en el ADF: funciona, pero no mejor. La diferencia práctica es la frecuencia: el ADF exige organizarse en torno al ayuno la mitad de la semana; el 5:2, solo dos días.
Si buscas algo distinto
Para un ciclo diario más corto que días completos, revisa el ayuno 16/8; para algo más puntual, sin repetirlo varias veces por semana, el ayuno de 24 horas. El resto de protocolos está en el índice de tipos de ayuno intermitente.
En resumen: el ayuno en días alternos alterna comida normal con calorías muy bajas, o cero, cada 48 horas. Adelgaza y mejora algunos marcadores, pero no más que restringir calorías cada día — la elección es de preferencia, no de eficacia superior. La versión modificada (~25 % de calorías) es más fácil de sostener que la estricta, y las mujeres deberían prestar atención especial a cómo responde su cuerpo, sobre todo en la versión más dura del protocolo.
Carlos Esteban — Licenciado y Doctor en Bioquímica por la Universidad de Valencia, Graduado en Psicología (UNED). Más sobre el autor.