Depende del protocolo: los ayunos diarios moderados (16:8, 14:10, 12:12) se pueden mantener de forma indefinida si tu cuerpo los tolera bien, mientras que los ayunos de varios días (24, 48 o 72 horas) no están pensados para repetirse a diario y funcionan mejor con semanas de descanso entre uno y otro. La evidencia más larga que tenemos de un ayuno diario sostenido en el tiempo llega a los 12 meses; más allá de ahí, no hay ensayos que lo hayan medido. Vamos por partes.
Indice
- 1 Lo que dice la evidencia, por duración estudiada
- 2 ¿Se puede hacer 16:8 (o 14:10) todos los días, para siempre?
- 3 ¿Hace falta descansar del ayuno intermitente?
- 4 Ayunos de varios días: ¿cada cuánto se pueden repetir?
- 5 ¿Cuántos días a la semana hay que ayunar?
- 6 Señales para parar antes de lo previsto
- 7 En resumen
Lo que dice la evidencia, por duración estudiada
Antes de responder «para siempre» o «unas semanas», conviene saber cuánto tiempo han seguido realmente los estudios a la gente que ayuna:
- 16:8 diario, con restricción calórica: 12 meses, sin pérdida de eficacia ni señales de alarma — el ensayo controlado más largo que hay sobre un ayuno diario.
- 16:8 diario en hombres entrenados: 8 semanas, con una caída de la hormona tiroidea T3 sin cambio del gasto energético en reposo — un dato que pide seguimiento, no una alarma confirmada.
- Ayuno en días alternos: 12 meses, sin superar a la restricción calórica diaria continua, ni para bien ni para mal.
- Ayunos de varios días (4 a 21 días), en clínica y con supervisión médica: menos del 1 % de efectos adversos sobre 1.422 personas.
¿Se puede hacer 16:8 (o 14:10) todos los días, para siempre?
El dato más sólido que tenemos viene de un ensayo de 12 meses: 139 adultos con obesidad siguieron una restricción calórica con o sin una ventana de alimentación de 8:00 a 16:00. Ambos grupos perdieron peso de forma sostenida durante el año completo, sin que el grupo con ventana horaria mostrara ninguna pérdida de efecto ni un problema de tolerancia con el paso de los meses (Liu et al., N Engl J Med 2022). A una escala más corta, ocho semanas de 16:8 diario en hombres entrenados en fuerza tampoco mostraron problemas de adherencia ni pérdida de masa muscular — aunque bajó la hormona tiroidea T3 sin que cambiara el gasto en reposo, algo que los propios autores señalan como un dato que pide más seguimiento (Moro et al., J Transl Med 2016).
En resumen: para un ayuno diario moderado, lo que tenemos medido con un ensayo controlado llega a los 12 meses sin señales de que deje de ser seguro o de que pierda efecto. No hay ensayos que hayan seguido a nadie más allá de un año, así que no se puede decir con datos qué pasa a los cinco o diez años — es ausencia de estudios, no evidencia de un problema.
¿Hace falta descansar del ayuno intermitente?
Aquí la investigación no da una respuesta directa: no hemos localizado ningún ensayo que compare hacer 16:8 sin interrupción frente a hacerlo con semanas de descanso programadas entre medias. Los estudios más largos que existen —el de 12 meses con restricción calórica y el de ayuno en días alternos a un año— mantuvieron el protocolo de forma continua, sin ciclos de descanso, y no reportaron que hiciera falta parar en algún punto.
Eso no demuestra que descansar sea innecesario, solo que nadie lo ha comparado de forma directa. Parar unos días si aparece fatiga persistente, el ciclo menstrual se altera (con aviso propio para mujeres) o simplemente se pierde la motivación es un criterio prudente, no una cifra medida en ningún ensayo.
Ayunos de varios días: ¿cada cuánto se pueden repetir?
Para 24, 48 o 72 horas la pregunta cambia de terreno. La observación de seguridad más grande que existe viene de un programa de ayuno supervisado en clínica, con 1.422 personas siguiendo entre 4 y 21 días de aporte calórico muy bajo (no ayuno de agua estricto): los efectos adversos aparecieron en menos del 1 % de los casos (Wilhelmi de Toledo et al., PLoS One 2019). El propio estudio deja claro que esa seguridad está ligada a la supervisión médica en clínica: no es un dato que se pueda trasladar sin más a repetir un ayuno de 72 horas por tu cuenta en casa, y tampoco dice cada cuánto tiempo se puede repetir con seguridad. Ese intervalo —cada cuántas semanas— no lo hemos encontrado medido en ningún ensayo.
Si tu interés por un ayuno largo es puntual y no tienes ninguna de las condiciones que se listan en la guía de riesgos, hacerlo de forma ocasional y con semanas de por medio entre repeticiones es el criterio prudente. Si buscas hacerlo con regularidad, es una decisión para hablar con un médico, no para tomarla solo con lo que dice un artículo.
¿Cuántos días a la semana hay que ayunar?
Es una duda frecuente, y la respuesta corta es que los ensayos más largos que existen sobre 16:8 no dejaron días libres: aplicaron la ventana de alimentación todos los días de la semana, durante meses, y así es como se ha demostrado que se tolera bien de forma sostenida. Repartir el ayuno en menos días a la semana es una variante razonable, pero no es la que estos estudios midieron. El ayuno en días alternos y el 5:2 son protocolos distintos, con su propia base de evidencia, y se tratan aparte.
Señales para parar antes de lo previsto
Esto vale para cualquier duración de ayuno. Mareo intenso, palpitaciones, confusión o debilidad marcada no son «parte del proceso»: son motivo de romper el ayuno y comer. Si tomas medicación para la diabetes, el riesgo no es teórico — en un ensayo controlado, el ayuno duplicó la tasa de hipoglucemias en personas con diabetes tipo 2, incluso con la medicación ya reducida de forma programada (Corley et al., Diabet Med 2018). Quién no debe ayunar y cuándo consultar antes de empezar está desarrollado en la guía de riesgos.
En resumen
Un ayuno diario moderado (16:8, 14:10, 12:12) se puede mantener de forma indefinida según lo que dice la evidencia disponible, que llega hasta los 12 meses sin señales de alarma. Los ayunos de varios días son otra categoría: lo que se ha medido con seguridad viene de programas supervisados en clínica, no de repetirlos por libre, y no hay un número de «cada cuántas semanas» que la ciencia haya fijado.
Si estás en tu primera semana, empieza por ahí antes de pensar en sostenerlo un año — lo explicamos en cómo pasar tu primera semana de ayuno intermitente. Y si aún dudas a qué hora meter la ventana, esa es la otra pregunta práctica que resolvemos en cuál es la mejor hora para tu ventana de ayuno. Guía completa para empezar: cómo empezar con el ayuno intermitente.
Carlos Esteban — Licenciado y Doctor en Bioquímica por la Universidad de Valencia, Graduado en Psicología (UNED). Más sobre el autor.